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	<title>ALTA GASTRONOMIA - Comer de Oficio por Luis Cepeda</title>
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		<title>Globalización a la francesa: GASTRONOMÍA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Cepeda]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Mar 2016 10:29:48 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>COMER DE OFICIO &#124; Hasta mediados de los años ochenta del pasado siglo, los franceses cruzaban la frontera a España arrugando la nariz y diciendo “déjà se sent l’ail et l’huile” (ya huele a aceite y ajo), un modo desdeñoso de manifestar la impresión que les causaba nuestra cocina&#8230; La consideración que tenían de la [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="p1" style="color: #880000;">COMER DE OFICIO |</p>
<p class="p1" style="color: #880000;"><a href="http://comerdeoficio.com/blog-de-cocina/globalizacion-la-francesa/"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter wp-image-27 size-full" title="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" src="http://comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/luis_cepeda_BLOG_DE_COCINA_comer_de_oficio.jpg" alt="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" width="663" height="200" srcset="https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/luis_cepeda_BLOG_DE_COCINA_comer_de_oficio.jpg 663w, https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/luis_cepeda_BLOG_DE_COCINA_comer_de_oficio-300x90.jpg 300w" sizes="(max-width: 663px) 100vw, 663px" /></a></p>
<p>Hasta mediados de los años ochenta del pasado siglo, los franceses cruzaban la frontera a <strong>España</strong> arrugando la nariz y diciendo “<em>déjà se sent l’ail et l’huile</em>” (<em>ya huele a aceite y ajo</em>), un modo desdeñoso de manifestar la impresión que les causaba nuestra <strong>cocina</strong>&#8230;<br />
La consideración que tenían de la suya alcanzaba un grado supremo e incomparable. Eran más de <strong>mantequilla</strong> que de <a href="http://comerdeoficio.com/tu-despensa/laberinto-aceitunas/" title="ACEITE | TU DESPENSA" alt="ACEITE | TU DESPENSA"><strong>aceite</strong></a> y más de <strong>echalote</strong> que de <strong>ajo</strong>. La verdad es que esa liliácea que nos la trajeron los fenicios -que ya es remontarse- tuvo mala fama incluso aquí entre las gentes bien y cosmopolitas; se asociaba al <strong>gusto</strong> más vil. Al <a href="http://comerdeoficio.com/tu-despensa/laberinto-aceitunas/" title="ACEITE | TU DESPENSA" alt="ACEITE | TU DESPENSA"><strong>aceite de oliva</strong></a> le ocurría algo más grave: se obtenía groseramente tras el almacenamiento y la inevitable fermentación de las <strong>olivas</strong> recolectadas; era poco higiénico y, en efecto, olía muy fuerte. Nuestra <strong>cocina</strong> regional, a pesar de gozar de <strong>productos</strong> soberbios, estaba bastante impregnada de ambas <strong>sustancias</strong> y su método familiar o profesional solía ser imprevisible.</p>
<p>La <strong>cocina francesa</strong>, sin embargo, había creado escuela y método. Era (sigue siendo) la que mejor facilita el entendimiento profesional en la <strong>cocina</strong>, mediante un repertorio de términos y procedimientos que definen <strong>fondos, salsas, emulsiones, guarniciones</strong> y demás formas de preparar los <strong>manjares</strong>, así como una organización del oficio por partidas para desglosar funciones. Su defecto, si hay que encontrárselo, es que resultaba demasiado estricta. Lo mismo que no hay nada peor que tener ideologías para tener ideas, la <strong>doctrina culinaria francesa</strong> ha sido autocomplaciente en su recetario clásico; dejó de ser imaginativa y quizás se haya dormido en los laureles, por decirlo coloquialmente.</p>
<p><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Auguste_Escoffier" target="_blank" title="AUGUSTO ESCOFFIER | COCINERO" alt="AUGUSTO ESCOFFIER | COCINERO" rel="noopener noreferrer"><strong>Augusto Escoffier</strong></a>, un <strong>chef</strong> con talento y trayecto, estructuró la <strong>cocina francesa</strong> a comienzos del siglo XX, con criterios y fórmulas incuestionables, que su discípulo <strong>Louis Saulnier</strong> reflejó en <strong>elRepertoire de la Cuisine</strong> (1914), una síntesis de todos los procedimientos, creando escuela en el oficio <strong>culinario</strong>. Gozó después de grandes <strong>chef</strong> renovadores, como <strong>Fernand Point</strong>, la saga de los <strong>Olivier</strong>, la dinastía <strong>Blanc</strong> y el precursor de la <strong>nouvelle cuisine</strong>, <strong>Paul Bocuse</strong>. Su propuesta de los años 70 es un manifiesto a favor de la <strong>cocina</strong> inmediata y el mercado cotidiano; de las cocciones leves, al estilo oriental, y de la ausencia de <strong>harina</strong> o <strong>nata</strong> en las <strong>salsas</strong>. Simultáneamente o luego han aportado lo suyo personajes como los hermanos <strong>Troisgros</strong>, el gran <strong>Michel Guérard</strong>, el franco-suizo <strong>Frédy Girardet</strong>, los vanguardistas <strong>Gragnier</strong> o <strong>Bras</strong> y, no digamos, <strong>Joël Robuchon</strong> o <strong>Alain Ducasse</strong>, por hacer la lista corta. A pesar de ese despliegue irrebatible de autoridad profesional, se tiene la sensación -acaso algo simple, pero también algo cierta- de que la <strong>cocina francesa</strong> ha perdido fuelle en el reconocimiento actual y transita por el mundo con un aurea vintage, que tampoco está tan justificado. Su mayor pecado, dicho con el mayor respeto, fue dictaminar sin opciones lo que se podía hacer o lo que no se podía hacer en <strong>cocina</strong>, dando la impresión de que ni cada 100 años se inventa una <strong>salsa</strong>, en tiempos que <strong>cocinar</strong> es cósmico y es imaginativo. Lo que tampoco tiene que ser la panacea de la mejor <strong>culinaria</strong> futura: no deja de correrse el riesgo de uniformar el universo del <strong>sabor</strong> y acabar con las identidades locales, que tienen su fundamento y mérito, e identifican algo más que la <strong>cocina</strong> de cada sitio.</p>
<p><a title="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" alt="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" href="http://comerdeoficio.com/blog-de-cocina/globalizacion-la-francesa/"><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-178" src="http://comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_3.jpg" alt="globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_3" width="463" height="600" srcset="https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_3.jpg 463w, https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_3-232x300.jpg 232w" sizes="(max-width: 463px) 100vw, 463px" /></a></p>
<p>La iniciativa del ministro de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional de <strong>Francia</strong>, <strong>Laurent Fabius</strong> y del <strong>chef Alain Ducasse</strong> de impulsar con la operación <strong>Goût</strong> de <strong>France</strong> la actualidad de la <strong>cocina francesa</strong>, me ha parecido, por todo lo anterior y por lo que conlleva, extraordinariamente oportuna.</p>
<p>Es cierto que no ha generado demasiado ruido aquí. Somos nosotros ahora quienes nos arrogamos con la creencia de poseer la mejor <strong>cocina</strong> del mundo en un complaciente equívoco. Tenemos grandes y competentes <strong>chef</strong>, una <strong>cocina</strong> regional dotada de <strong>productos</strong> soberbios y <strong>cocineros</strong> con ganas; estimulamos el <strong>turismo gastronómico</strong>, un mensaje que conviene; pero es casi nula la presencia de nuestra <strong>cocina</strong> en el mercado internacional en cuanto a <a href="http://comerdeoficio.com/restaurante/" title="RESTAURANTE" alt="RESTAURANTE"><strong>restaurantes</strong></a> característicos y <strong>productos</strong> españoles. En la <a href="http://www.gastronomicom.com" target="_blank" title="GASTRONOMIA" alt="GASTRONOMIA" rel="noopener noreferrer"><strong>gastronomía</strong></a> extranjera no somos , ni de lejos, <strong>Italia, Japón, China, México o Francia</strong>. Generalizamos el alcance de nuestra <strong>cocina</strong> confundiéndola con el éxito de nuestras sobresalientes individualidades y eso puede resultar ilusorio.</p>
<p>La primera edición de <strong>Goût de France</strong> ha sido un ejercicio de colectivismo, en lugar de individualismo. Durante una sola jornada, 1.300 restaurantes del mundo (85% de ellos, instalados fuera de <strong>Francia</strong>) han servido un menú “<em>a la francesa</em>”, es decir, un <strong>aperitivo</strong> tradicional francés, una <strong>entrada fría y otra caliente</strong>; un pescado o un crustáceo; una <strong>carne</strong> o un <strong>ave</strong>; un <strong>queso</strong> francés y un <strong>postre</strong> de chocolate, todo ello regado con <a href="http://comerdeoficio.com/vino/" title="VINO" alt="VINO"><strong>vinos</strong></a>, aguas y digestivos franceses. El propósito se inspira en fundamentos <a href="http://www.gastronomicom.com" target="_blank" title="GASTRONOMIA" alt="GASTRONOMIA" rel="noopener noreferrer"><strong>gastronomicos</strong></a> franceses, pero con agilidad al acoger interpretaciones o aportaciones locales con las que intuya por donde van las tendencias en cada sitio. Ha ocurrido el día 19 de marzo, simultáneamente en 150 países de los cinco continentes. Los datos nos llegan ahora: más de cien mil personas han convivido en torno a un <strong>menú</strong> francés durante ese día, con una media de 76 comensales por <a href="http://comerdeoficio.com/restaurante/" title="RESTAURANTE" alt="RESTAURANTE"><strong>restaurante</strong></a>.</p>
<p>De <strong>Tadjikistan</strong> a <strong>Nueva York</strong>, pasando por <strong>Togo</strong>, las <strong>Seychelles</strong> o <strong>Sri Lanka</strong> la <strong>cocina francesa</strong> fue protagonista durante 24 horas -mediante la secuencia gradual de los husos horarios-, en centenares de poblaciones del mundo, con un efecto concreto y cierta carga de energía metafísica también. Hubo <em>Cabillaud au confit d’echalote</em>, en <strong>Reykiavik</strong>; Perfait de <strong>foie-gras</strong>, <strong>cereza negra</strong> y <strong>amande fumée</strong>, en <strong>Dublin</strong>; Tian provençal de légumes et émulsion d’herbes aromatiques, en Ereván; Noisette d’agneau, pommes de terre fondantes y petits pois, en Sideney… Treinta y tres <a href="http://comerdeoficio.com/restaurante/" title="RESTAURANTE" alt="RESTAURANTE"><strong>restaurantes</strong></a> españoles participaron en el acontecimiento, entre ellos <a href="http://www.elcluballard.com/" target="_blank" title="RESTAURANTE | CLUB ALLARD" alt="RESTAURANTE | CLUB ALLARD" rel="noopener noreferrer"><strong>Club Allard</strong></a>, de <strong>Madrid</strong>; <strong>Hofmann</strong>, de <strong>Barcelona</strong> o <strong>Zaldiaran</strong>, de <strong>Vitoria</strong>.</p>
<p>Uno piensa, inevitablemente, que un ejercicio de tamaño alcance deja un rédito concreto y amplio. Establece la percepción real de tu <strong>cocina</strong> y sus formas contemporáneas, mediante interpretaciones verificadas en el mundo; todo un sondeo global. Sirve para recopilar el cúmulo de fórmulas <strong>culinarias</strong> vigentes, junto a tendencias renovadoras remotas; recuerda y proyecta los <strong>productos</strong> y procedimientos más genuinos, lo que nunca viene mal. En definitiva, se trata de una actividad que procede para comprobar y estimular la <strong>cocina</strong> real, dejándose de ambigüedades y entusiasmos gratuitos.</p>
<p>La <a href="http://www.gastronomicom.com" target="_blank" title="GASTRONOMIA" alt="GASTRONOMIA" rel="noopener noreferrer"><strong>gastronomía</strong></a> de un país es un compendio social; no una lista de celebridades. El promotor oficial de la iniciativa francesa es, precisamente, el responsable de la imagen internacional de su país y se manifiesta colectivista al decir que “<em>la <a href="http://www.gastronomicom.com" target="_blank" title="GASTRONOMIA" alt="GASTRONOMIA" rel="noopener noreferrer"><strong>gastronomía</strong></a> forma parte de nuestra identidad y existen mil maneras de <strong>saborear</strong> <strong>Francia</strong> y su creatividad</em>”.</p>
<p>Espero que no se me tilde de afrancesado por interpretarlo así y tampoco por aprovechar la ocasión para manifestar, con motivo de la operación <strong>Goût de France</strong>, mi personal gratitud a la formación <strong>culinaria francesa</strong> precoz, ahora que de nuevo se habla de impartir la enseñanza del <strong>sabor</strong> y los <strong>alimentos</strong> en las escuelas. Hace muchos años, viví tres meses en Andorra efectuando prácticas y sustituciones en la emisora Radio des Valls de Andorra, de la cadena Europa 1. Ante la conveniencia de prepararme la <strong>comida</strong> en la pensión donde vivía, donde tenía derecho a <strong>cocinar</strong>, me guié por las recetas de un libro que se editó con éxito en 1963 (y del que creo que se han vendido desde entonces más de 3 millones de ejemplares) y compré por elemental. “<em>La Cuisine est un jeu d’enfants</em>”, de <strong>Michel Olivier</strong>, pionero de la televisión <strong>culinaria</strong> en Francia, es un somero compendio de unas 40 <strong>recetas</strong> que incluyen <strong>sopas</strong> y <strong>entremeses</strong>, <strong>huevos</strong> y <strong>pescado, carnes y aves, legumbres, salsas y postres</strong>. Más sencillas y asequibles no podían ser. Sólo he visto algo similar, en cuanto a facilidad y eficacia: el manual de <strong>recetas</strong> que creó hace doce años <a href="http://comerdeoficio.com/noticias/la-dialectica-las-preguntas-ferran-adria/" title="FERRAN ADRIA | BLOG DE COCINA" alt="FERRAN ADRIA | BLOG DE COCINA"><strong>Ferran Adrià</strong></a> para <strong>Caprabo</strong>. Creo que me las hice todas, entonces o después, las he compartido muchas veces; su técnica es primaria, pero da <strong>gusto</strong> cómo salen. Me siguen pareciendo didácticas y reproduzco un par de ellas, como un tributo al modo de <strong>cocinar</strong> francés. Con ese libro, aprendí a <strong>cocinar</strong>, a gozar del <strong>apetito</strong> y a contarlo.</p>
<p><a title="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" alt="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" href="http://comerdeoficio.com/blog-de-cocina/globalizacion-la-francesa/"><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-179" src="http://comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_2.jpg" alt="GLOBALIZACION A LA FRANCESA | BLOG DE COCINA" width="465" height="600" srcset="https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_2.jpg 465w, https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_2-233x300.jpg 233w" sizes="(max-width: 465px) 100vw, 465px" /></a></p>
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		<title>La tapa, nuestra gran referencia</title>
		<link>https://www.comerdeoficio.com/gastronomia/origen-tapa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Cepeda]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Mar 2016 10:12:39 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Con evidente olfato (periodístico y culinario), Manuel Vázquez Montalbán dejó dicho que “la palabra tapa está destinada a ingresar en el diccionario políglota universal”. Hoy, en efecto, la tapa es el mensaje gastronómico más característico y colectivo de España. Basta con decir “tapas” para identificar la cocina española en el mundo. Definen nuestra modalidad culinaria [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Con evidente olfato (<em>periodístico y <strong>culinario</strong></em>), <a title="MANUEL VAZQUEZ MONTALBAN | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_V%C3%A1zquez_Montalb%C3%A1n" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Manuel Vázquez Montalbán</strong></a> dejó dicho que “<em>la palabra <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a> está destinada a ingresar en el diccionario políglota universal</em>”.</p>
<p>Hoy, en efecto, la <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a> es el mensaje <strong>gastronómic</strong>o más característico y colectivo de España. Basta con decir “<a title="TAPAS" href="https://www.comerdeoficio.com/gastronomia/tapas-evidencias-desencuentros/"><strong>tapas</strong></a>” para identificar la <strong>cocina española</strong> en el mundo. Definen nuestra modalidad <strong>culinaria</strong> más popular y genuina; son la punta de lanza de nuestra penetración <strong>culinaria</strong> internacional. Como <em>las pizzas para los italianos, el dim-sum para los chinos, los tacos para los mexicanos, los mezze entre los árabes o el sushi para los japoneses</em>. Porciones de <strong>alimentos</strong> elaborados con técnicas y <strong>productos</strong> diversos, que pueden <strong>saborearse</strong> de manera informal, cuya denominación no necesita traducirse a otros idiomas para identificar su origen y carácter en cualquier lugar del mundo. El hábito creciente de <strong>comer</strong> a poquitos, fragmentado y variado, como a golpes de intuición, ha impuesto su trascendencia global.</p>
<p>[inbound_forms id=»1270&#8243; name=»Pon perejil a esta receta, déjanos tu email y te contamos las novedades.»]</p>
<p>La <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a> nació como <strong>aperitivo</strong> para acompañar la bebida -que es con lo que el astuto <strong>tabernero</strong>, más gana- y prolongar la permanencia del cliente en el <strong>bar</strong>, ligeramente alimentado para que el alcohol le respete.<br />
La filóloga y archivera <a title="MARIA MOLINER | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Moliner" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>María Moliner</strong></a> tuvo la delirante ocurrencia de escribir, sin testimonio documental alguno, que su nombre se originó en las <strong>tabernas decimonónicas</strong>. Según ella se trataba de la <strong>loncha de jamón</strong>, <strong>embutido</strong> o <strong>queso</strong> que tapaba el borde de los vasos de <a title="VINO" href="http://comerdeoficio.com/vino/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>vino</strong></a>, para protegerlo de los mosquitos y el polvo. Es un buen argumento, aunque lo contaminable fuera el comestible, pero sobre todo es falso porque la palabra <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a> no se menciona en ningún texto del siglo XIX y hasta el Diccionario de la Academia de la Lengua de 1939 no aparece su definición oficial como “<em>Pequeña porción de algún <strong>alimento</strong> que se sirve como acompañamiento de una bebida</em>”. Lo que sugiere que más bien se trata de una voz concebida en sentido figurado, consecuente con el tono coloquial andaluz, de donde debe proceder el vocablo: el <strong>alimento</strong> breve que <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a> el <strong>apetito</strong>.</p>
<p>En todo caso, España era el único país donde te regalaban algún <strong>aperitivo</strong> sólido para acompañar la <strong>bebida</strong>. Aunque sólo fueran unas <a title="ACEITUNAS | TU DESPENSA" href="http://comerdeoficio.com/tu-despensa/laberinto-aceitunas/"><strong>aceitunas aliñadas</strong></a>, una rodaja de <strong>chorizo</strong> o un puñado de <strong>almendras</strong>. En Andalucía, los <strong>guisos de cocina</strong> y los <strong>fritos</strong>, en porciones de uno o dos <strong>bocados</strong>, fueron el modo de entender el progreso de la <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a>, junto al hecho “<em>de comer de pié</em>”, que es un ademán muy flamenco. En el País Vasco, donde no se bebe sin <strong>comer</strong>, nació el <strong>pintxo</strong> o la <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a> atravesada por un palillo. En Casa Vallés de San Sebastián se inventó la primera banderilla o <strong>pintxo</strong>, la <strong>Gilda de anchoa con aceituna y guindilla</strong>, pinchadas en mondadientes, aludiendo a la célebre película de 1946, por «salada, verde y picante”. El pincho como “<em>porción de <strong>comida</strong> tomada como aperitivo que a veces se atraviesa con un palillo</em>” no llega al diccionario de la Real Academia hasta 2001.</p>
<p><a title="TAPA" href="https://www.comerdeoficio.com/blog-de-cocina/origen-tapa/"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-1419" src="https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/TAPA.jpg" alt="TAPA" width="650" height="433" srcset="https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/TAPA.jpg 650w, https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/TAPA-300x200.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px" /></a></p>
<p>En <strong>Madrid</strong> la <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a> fue familiar y festiva, porque el hábito de tomar el <strong>aperitivo</strong> los domingos (que no hubo sábados festivos hasta los años 60), con familiares y amigos de <strong>bar en bar</strong>, generó la competencia entre las especialidades de cada barrio. Madrid es la capital de la <a title="GASTRONOMIA" href="http://www.gastronomicom.com" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>gastronomía</strong></a> de a pie, donde abundan distritos y estilos de “<strong>tapear</strong>”. Pueden ser lujosos o humildes, domingueros o cotidianos; especializados, variados, vanguardistas o clásicos, pero Madrid vive y <strong>saborea</strong> la calle.</p>
<p>En todo caso, “la <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a> es la manera urdida por el <strong>tabernero</strong> para hacer pedir otra copa”, -opina el cronista <strong>culinario</strong> <strong>Oscar Caballero</strong>. Y sus comienzos madrileños, tienen fecha concreta y no es ocioso contar su génesis, pues resulta ser lo más documentado que existe a propósito de la <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a> y su función inicial.</p>
<p>En 1928, el <strong>Cock Bar</strong> que había inaugurado <strong>Perico Chicote</strong> en la <strong>Gran Vía</strong>, frente al <strong>Palacio de la Música</strong>, se traslada a la calle Reina y su propietario, el bilbaíno <strong>Emilio Saracho</strong> contrata a <strong>Lorenzo García Barba</strong>, primer <em>barman</em> español que ejerció como tal en Madrid, al 20% del negocio. Como tal socio, el nuevo <em>barman</em> tuvo la iniciativa de incorporar un cocinero al <strong>bar</strong>. Su misión consistía en improvisar reconfortantes <strong>bocados</strong> de <strong>cocina</strong> o <strong>tentempiés</strong> gratuitos para que los clientes del <strong>aperitivo</strong>, de mediodía y tarde, dilataran su permanencia en el <strong>bar</strong> consumiendo más <strong>bebidas</strong>. El <strong>cocinero</strong> se llamó <strong>Aquilino Esteban</strong> y evocaba frecuentemente aquel ingenioso estímulo comercial que pronto adoptaron numerosos <strong>bares</strong> de Madrid, hasta que se jubiló como <strong>chef</strong> de cocina de un <em>Parador de Turismo</em>.</p>
<p>Desde entonces, las <a title="TAPAS" href="https://www.comerdeoficio.com/gastronomia/tapas-evidencias-desencuentros/"><strong>tapas</strong></a> fueron gratis en las <strong>tabernas</strong> populares de España, muy variadas, cantadas en voz alta y cuanto más <em>saladas o picantes</em>, mejor, pues estimulan la función de hacer <strong>beber</strong> y animan a repetir la ronda de <strong>bebidas</strong>. Aún se disfruta de la <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a> acompañando cada <strong>bebida</strong>, aunque la <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a> <strong>alimenticia</strong>, copiosa o de autor, se paga, como se pagan las <strong>raciones culinarias</strong> a compartir.</p>
<p>Lo grande es que la <a title="TAPA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tapa_(alimento)" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>tapa</strong></a> ha encontrado sitio y nombre en la <strong>cultura gastronómica universal</strong>, como quería <strong>Vázquez Moltalbán</strong>. Falta todavía que sirva para conducir por el mundo a nuestros <strong>productos</strong> genuinos y no se quede en el nombre.</p>
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		<title>La dialéctica de las preguntas: Ferrán Adriá</title>
		<link>https://www.comerdeoficio.com/gastronomia/la-dialectica-las-preguntas-ferran-adria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Cepeda]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Mar 2016 09:51:03 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>COMER DE OFICIO &#124; El pasado verano, Ferran Adrià planteó en el altavoz de las redes sociales la siguiente pregunta: “¿Cómo contextualiza la ingeniería con las herramientas, la técnica y la tecnología?” Aún no cesa la catarata de ingenio y perplejidad -en forma de tuits- que ha originado la pregunta. Desde el escueto “què t’has [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="p1" style="color: #880000;">COMER DE OFICIO |</p>
<p class="p1" style="color: #880000;"><a title="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" href="http://comerdeoficio.com/noticias/la-dialectica-las-preguntas-ferran-adria/"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-27 size-full" title="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" src="http://comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/luis_cepeda_BLOG_DE_COCINA_comer_de_oficio.jpg" alt="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" width="663" height="200" srcset="https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/luis_cepeda_BLOG_DE_COCINA_comer_de_oficio.jpg 663w, https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/luis_cepeda_BLOG_DE_COCINA_comer_de_oficio-300x90.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 663px) 100vw, 663px" /></a></p>
<p>El pasado verano, <a title="FERRAN ADRIA - LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ferran_Adri%C3%A0" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Ferran Adrià</strong></a> planteó en el altavoz de las redes sociales la siguiente pregunta: “<strong><em>¿Cómo contextualiza la ingeniería con las herramientas, la técnica y la tecnología?</em></strong>”</p>
<p>Aún no cesa la catarata de ingenio y perplejidad -en forma de tuits- que ha originado la pregunta. Desde el escueto “<em>què t’has pres</em>”, a los que agotan la norma de la aplicación para contestar, por ejemplo, que “<em>primero se aplica la fórmula matemática para determinar el área de un pentadocaedro y luego se hornea 20 minutos a 150 grados</em>”. Es decir, la pura vacilada ante una cuestión que incrementa las incógnitas vitales que ya nos atormentaban, ahora en nombre de la <strong>cocina</strong> y de su sumo hacedor.</p>
<p>En la <strong>Grecia</strong> antigua, <strong>Sócrates</strong> instrumentó todo un método de pensar, la mayéutica o el conocimiento mediante el cuestionamiento. Abordar hasta el último por qué es, a fin de cuentas, el propósito de la filosofía. En el ámbito <strong>culinario</strong>, el <strong>chef</strong> más socrático que teníamos era <a title="RESTAURANTE ARCE | IÑAKI CAMBA" href="http://restaurantearce.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Iñaki Camba</strong></a>, que conduce tus apetencias mediante incesantes preguntas para desembocar en la evidencia de sus <strong>platos</strong>. <a title="FERRAN ADRIA - LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ferran_Adri%C3%A0" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Ferran</strong></a>, como autodidacta de la <strong>cocina</strong>, carente de preconcepciones, debió cuestionárselo todo cuando llegó a <a title="RESTAURANTE ELBULLI | FERRAN ADRIA" href="http://www.elbulli.com/home.php?lang=es" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>elBulli</strong></a>. Como nos recuerda <strong>Eduardo Mendoza</strong>, nada más creativo que la alianza entre ignorancia y talento. En ese sentido, su trayecto fue encomiable. Generó un código propio que ha renovado la <strong>cocina</strong> profesional. Su primer libro, El <strong>sabor</strong> del Mediterráneo, es un ejemplo de indagación, método y solución. Crear consiste en edificar lo inexistente y <a title="RESTAURANTE ELBULLI | FERRAN ADRIA" href="http://www.elbulli.com/home.php?lang=es" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>elBulli</strong></a> fue creatividad sin tasa; la respuesta pragmática a los porqués de <a title="FERRAN ADRIA - LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ferran_Adri%C3%A0" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Adriá</strong></a>.</p>
<p>Ahora, como constructor de virtualidades y repasos exhaustivos a su trayectoria, parece encontrar en la dialéctica de las preguntas un método subliminal de manifestar su vigencia. Sabe que quien pregunta es quien manda y menos se compromete. De repente publica en Twitter, cual meditación sublime: “<em>el <strong>tomate</strong>, ¿es un <strong>producto</strong> natural o es una realidad imaginaria que queremos creer?</em>” o “<em>¿Qué es una <strong>fresa</strong>? ¿Una <strong>fruta</strong> o un <strong>fruto</strong>?</em>” Así, sin más.</p>
<p>Inevitablemente, la perplejidad crece y en el artificio de las redes sociales, si quieres te lo evitas y pasas, consciente de que el personaje circula más allá del camelo que te suscitan esas preguntas y lo que pasa es que no comprendes el alcance de su talento.</p>
<p>Pero su afán de preguntar te sigue despistando en la distancia corta.</p>
<p>Tuve el privilegio de visitar en su compañía la exposición Auditando el proceso Creativo, en la <strong>Fundación Telefónica</strong>, que persigue experiencias gráficas y fórmulas insólitas de <a title="RESTAURANTE ELBULLI | FERRAN ADRIA" href="http://www.elbulli.com/home.php?lang=es" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>elBulli</strong></a> y su taller, cuando, inesperadamente, me preguntó: “<em>porque, a ver, ¿qué es un <strong>plato</strong>?</em>” -a lo que se me ocurrió contestar:<br />
&#8211; Entiendo que es una prestación <strong>alimenticia</strong>, más o menos <strong>gourmet</strong>, destinada a disfrutarse por un <strong>comensal</strong>, ¿no?, -para escucharle, casi airado.<br />
&#8211; Estás muy equivocado. Un <strong>plato</strong> es algo distinto: un <strong>plato</strong> es una reflexión, un acto lúdico; la consecuencia de un proceso creativo que viene del caos. El <strong>comensal</strong> no cuenta.<br />
&#8211; ¿Quieres decir que creaste 1.846 platos en <a title="RESTAURANTE ELBULLI | FERRAN ADRIA" href="http://www.elbulli.com/home.php?lang=es" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>elBulli</strong></a> sin contar con el cliente?, -tuve que preguntarle.<br />
&#8211; Así fue –respondió-; esto es vanguardia y la actitud se altera.</p>
<p>Trato de asimilarlo. Soy consciente del acontecimiento excepcional que <a title="RESTAURANTE ELBULLI | FERRAN ADRIA" href="http://www.elbulli.com/home.php?lang=es" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>elBulli</strong></a> significó y del fenómeno singular de <a title="FERRAN ADRIA - LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ferran_Adri%C3%A0" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Ferrán Adriá</strong></a>. Centenares de <strong>platos</strong> cada año y miles de ensayos para conjurar la rutina y huir de la monotonía, pero ignorando al <strong>comensal</strong>. Como si el oficio <strong>culinario</strong> quisiera escapar de su función de agradar para hacerse críptico e incomprensible.</p>
<p>El propio <a title="FERRAN ADRIA - LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ferran_Adri%C3%A0" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>Ferrán</strong></a> ha declarado que “<em>no hay <strong>comida</strong> rara, sino gente rara</em>”, dando la vuelta a la <strong>tortilla</strong>. Y uno se acuerda de otro geni catalán, el pensador <strong>Eugenio D’Ors</strong>, que cuando leía a la <strong>cocinera</strong> sus escritos y ella los entendía, decidía enmendarlos diciendo: “<em>Oscurezcámoslo, entonces</em>”.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.comerdeoficio.com/gastronomia/la-dialectica-las-preguntas-ferran-adria/">La dialéctica de las preguntas: Ferrán Adriá</a> aparece primero en <a href="https://www.comerdeoficio.com">Comer de Oficio por Luis Cepeda</a>.</p>
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