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	<title>GUARNICIONES - Comer de Oficio por Luis Cepeda</title>
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	<description>Blog de Cocina de Luis Cepeda</description>
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		<title>Globalización a la francesa: GASTRONOMÍA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Cepeda]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Mar 2016 10:29:48 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>COMER DE OFICIO &#124; Hasta mediados de los años ochenta del pasado siglo, los franceses cruzaban la frontera a España arrugando la nariz y diciendo “déjà se sent l’ail et l’huile” (ya huele a aceite y ajo), un modo desdeñoso de manifestar la impresión que les causaba nuestra cocina&#8230; La consideración que tenían de la [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="p1" style="color: #880000;">COMER DE OFICIO |</p>
<p class="p1" style="color: #880000;"><a href="http://comerdeoficio.com/blog-de-cocina/globalizacion-la-francesa/"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter wp-image-27 size-full" title="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" src="http://comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/luis_cepeda_BLOG_DE_COCINA_comer_de_oficio.jpg" alt="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" width="663" height="200" srcset="https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/luis_cepeda_BLOG_DE_COCINA_comer_de_oficio.jpg 663w, https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/luis_cepeda_BLOG_DE_COCINA_comer_de_oficio-300x90.jpg 300w" sizes="(max-width: 663px) 100vw, 663px" /></a></p>
<p>Hasta mediados de los años ochenta del pasado siglo, los franceses cruzaban la frontera a <strong>España</strong> arrugando la nariz y diciendo “<em>déjà se sent l’ail et l’huile</em>” (<em>ya huele a aceite y ajo</em>), un modo desdeñoso de manifestar la impresión que les causaba nuestra <strong>cocina</strong>&#8230;<br />
La consideración que tenían de la suya alcanzaba un grado supremo e incomparable. Eran más de <strong>mantequilla</strong> que de <a href="http://comerdeoficio.com/tu-despensa/laberinto-aceitunas/" title="ACEITE | TU DESPENSA" alt="ACEITE | TU DESPENSA"><strong>aceite</strong></a> y más de <strong>echalote</strong> que de <strong>ajo</strong>. La verdad es que esa liliácea que nos la trajeron los fenicios -que ya es remontarse- tuvo mala fama incluso aquí entre las gentes bien y cosmopolitas; se asociaba al <strong>gusto</strong> más vil. Al <a href="http://comerdeoficio.com/tu-despensa/laberinto-aceitunas/" title="ACEITE | TU DESPENSA" alt="ACEITE | TU DESPENSA"><strong>aceite de oliva</strong></a> le ocurría algo más grave: se obtenía groseramente tras el almacenamiento y la inevitable fermentación de las <strong>olivas</strong> recolectadas; era poco higiénico y, en efecto, olía muy fuerte. Nuestra <strong>cocina</strong> regional, a pesar de gozar de <strong>productos</strong> soberbios, estaba bastante impregnada de ambas <strong>sustancias</strong> y su método familiar o profesional solía ser imprevisible.</p>
<p>La <strong>cocina francesa</strong>, sin embargo, había creado escuela y método. Era (sigue siendo) la que mejor facilita el entendimiento profesional en la <strong>cocina</strong>, mediante un repertorio de términos y procedimientos que definen <strong>fondos, salsas, emulsiones, guarniciones</strong> y demás formas de preparar los <strong>manjares</strong>, así como una organización del oficio por partidas para desglosar funciones. Su defecto, si hay que encontrárselo, es que resultaba demasiado estricta. Lo mismo que no hay nada peor que tener ideologías para tener ideas, la <strong>doctrina culinaria francesa</strong> ha sido autocomplaciente en su recetario clásico; dejó de ser imaginativa y quizás se haya dormido en los laureles, por decirlo coloquialmente.</p>
<p><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Auguste_Escoffier" target="_blank" title="AUGUSTO ESCOFFIER | COCINERO" alt="AUGUSTO ESCOFFIER | COCINERO" rel="noopener noreferrer"><strong>Augusto Escoffier</strong></a>, un <strong>chef</strong> con talento y trayecto, estructuró la <strong>cocina francesa</strong> a comienzos del siglo XX, con criterios y fórmulas incuestionables, que su discípulo <strong>Louis Saulnier</strong> reflejó en <strong>elRepertoire de la Cuisine</strong> (1914), una síntesis de todos los procedimientos, creando escuela en el oficio <strong>culinario</strong>. Gozó después de grandes <strong>chef</strong> renovadores, como <strong>Fernand Point</strong>, la saga de los <strong>Olivier</strong>, la dinastía <strong>Blanc</strong> y el precursor de la <strong>nouvelle cuisine</strong>, <strong>Paul Bocuse</strong>. Su propuesta de los años 70 es un manifiesto a favor de la <strong>cocina</strong> inmediata y el mercado cotidiano; de las cocciones leves, al estilo oriental, y de la ausencia de <strong>harina</strong> o <strong>nata</strong> en las <strong>salsas</strong>. Simultáneamente o luego han aportado lo suyo personajes como los hermanos <strong>Troisgros</strong>, el gran <strong>Michel Guérard</strong>, el franco-suizo <strong>Frédy Girardet</strong>, los vanguardistas <strong>Gragnier</strong> o <strong>Bras</strong> y, no digamos, <strong>Joël Robuchon</strong> o <strong>Alain Ducasse</strong>, por hacer la lista corta. A pesar de ese despliegue irrebatible de autoridad profesional, se tiene la sensación -acaso algo simple, pero también algo cierta- de que la <strong>cocina francesa</strong> ha perdido fuelle en el reconocimiento actual y transita por el mundo con un aurea vintage, que tampoco está tan justificado. Su mayor pecado, dicho con el mayor respeto, fue dictaminar sin opciones lo que se podía hacer o lo que no se podía hacer en <strong>cocina</strong>, dando la impresión de que ni cada 100 años se inventa una <strong>salsa</strong>, en tiempos que <strong>cocinar</strong> es cósmico y es imaginativo. Lo que tampoco tiene que ser la panacea de la mejor <strong>culinaria</strong> futura: no deja de correrse el riesgo de uniformar el universo del <strong>sabor</strong> y acabar con las identidades locales, que tienen su fundamento y mérito, e identifican algo más que la <strong>cocina</strong> de cada sitio.</p>
<p><a title="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" alt="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" href="http://comerdeoficio.com/blog-de-cocina/globalizacion-la-francesa/"><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-178" src="http://comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_3.jpg" alt="globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_3" width="463" height="600" srcset="https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_3.jpg 463w, https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_3-232x300.jpg 232w" sizes="(max-width: 463px) 100vw, 463px" /></a></p>
<p>La iniciativa del ministro de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional de <strong>Francia</strong>, <strong>Laurent Fabius</strong> y del <strong>chef Alain Ducasse</strong> de impulsar con la operación <strong>Goût</strong> de <strong>France</strong> la actualidad de la <strong>cocina francesa</strong>, me ha parecido, por todo lo anterior y por lo que conlleva, extraordinariamente oportuna.</p>
<p>Es cierto que no ha generado demasiado ruido aquí. Somos nosotros ahora quienes nos arrogamos con la creencia de poseer la mejor <strong>cocina</strong> del mundo en un complaciente equívoco. Tenemos grandes y competentes <strong>chef</strong>, una <strong>cocina</strong> regional dotada de <strong>productos</strong> soberbios y <strong>cocineros</strong> con ganas; estimulamos el <strong>turismo gastronómico</strong>, un mensaje que conviene; pero es casi nula la presencia de nuestra <strong>cocina</strong> en el mercado internacional en cuanto a <a href="http://comerdeoficio.com/restaurante/" title="RESTAURANTE" alt="RESTAURANTE"><strong>restaurantes</strong></a> característicos y <strong>productos</strong> españoles. En la <a href="http://www.gastronomicom.com" target="_blank" title="GASTRONOMIA" alt="GASTRONOMIA" rel="noopener noreferrer"><strong>gastronomía</strong></a> extranjera no somos , ni de lejos, <strong>Italia, Japón, China, México o Francia</strong>. Generalizamos el alcance de nuestra <strong>cocina</strong> confundiéndola con el éxito de nuestras sobresalientes individualidades y eso puede resultar ilusorio.</p>
<p>La primera edición de <strong>Goût de France</strong> ha sido un ejercicio de colectivismo, en lugar de individualismo. Durante una sola jornada, 1.300 restaurantes del mundo (85% de ellos, instalados fuera de <strong>Francia</strong>) han servido un menú “<em>a la francesa</em>”, es decir, un <strong>aperitivo</strong> tradicional francés, una <strong>entrada fría y otra caliente</strong>; un pescado o un crustáceo; una <strong>carne</strong> o un <strong>ave</strong>; un <strong>queso</strong> francés y un <strong>postre</strong> de chocolate, todo ello regado con <a href="http://comerdeoficio.com/vino/" title="VINO" alt="VINO"><strong>vinos</strong></a>, aguas y digestivos franceses. El propósito se inspira en fundamentos <a href="http://www.gastronomicom.com" target="_blank" title="GASTRONOMIA" alt="GASTRONOMIA" rel="noopener noreferrer"><strong>gastronomicos</strong></a> franceses, pero con agilidad al acoger interpretaciones o aportaciones locales con las que intuya por donde van las tendencias en cada sitio. Ha ocurrido el día 19 de marzo, simultáneamente en 150 países de los cinco continentes. Los datos nos llegan ahora: más de cien mil personas han convivido en torno a un <strong>menú</strong> francés durante ese día, con una media de 76 comensales por <a href="http://comerdeoficio.com/restaurante/" title="RESTAURANTE" alt="RESTAURANTE"><strong>restaurante</strong></a>.</p>
<p>De <strong>Tadjikistan</strong> a <strong>Nueva York</strong>, pasando por <strong>Togo</strong>, las <strong>Seychelles</strong> o <strong>Sri Lanka</strong> la <strong>cocina francesa</strong> fue protagonista durante 24 horas -mediante la secuencia gradual de los husos horarios-, en centenares de poblaciones del mundo, con un efecto concreto y cierta carga de energía metafísica también. Hubo <em>Cabillaud au confit d’echalote</em>, en <strong>Reykiavik</strong>; Perfait de <strong>foie-gras</strong>, <strong>cereza negra</strong> y <strong>amande fumée</strong>, en <strong>Dublin</strong>; Tian provençal de légumes et émulsion d’herbes aromatiques, en Ereván; Noisette d’agneau, pommes de terre fondantes y petits pois, en Sideney… Treinta y tres <a href="http://comerdeoficio.com/restaurante/" title="RESTAURANTE" alt="RESTAURANTE"><strong>restaurantes</strong></a> españoles participaron en el acontecimiento, entre ellos <a href="http://www.elcluballard.com/" target="_blank" title="RESTAURANTE | CLUB ALLARD" alt="RESTAURANTE | CLUB ALLARD" rel="noopener noreferrer"><strong>Club Allard</strong></a>, de <strong>Madrid</strong>; <strong>Hofmann</strong>, de <strong>Barcelona</strong> o <strong>Zaldiaran</strong>, de <strong>Vitoria</strong>.</p>
<p>Uno piensa, inevitablemente, que un ejercicio de tamaño alcance deja un rédito concreto y amplio. Establece la percepción real de tu <strong>cocina</strong> y sus formas contemporáneas, mediante interpretaciones verificadas en el mundo; todo un sondeo global. Sirve para recopilar el cúmulo de fórmulas <strong>culinarias</strong> vigentes, junto a tendencias renovadoras remotas; recuerda y proyecta los <strong>productos</strong> y procedimientos más genuinos, lo que nunca viene mal. En definitiva, se trata de una actividad que procede para comprobar y estimular la <strong>cocina</strong> real, dejándose de ambigüedades y entusiasmos gratuitos.</p>
<p>La <a href="http://www.gastronomicom.com" target="_blank" title="GASTRONOMIA" alt="GASTRONOMIA" rel="noopener noreferrer"><strong>gastronomía</strong></a> de un país es un compendio social; no una lista de celebridades. El promotor oficial de la iniciativa francesa es, precisamente, el responsable de la imagen internacional de su país y se manifiesta colectivista al decir que “<em>la <a href="http://www.gastronomicom.com" target="_blank" title="GASTRONOMIA" alt="GASTRONOMIA" rel="noopener noreferrer"><strong>gastronomía</strong></a> forma parte de nuestra identidad y existen mil maneras de <strong>saborear</strong> <strong>Francia</strong> y su creatividad</em>”.</p>
<p>Espero que no se me tilde de afrancesado por interpretarlo así y tampoco por aprovechar la ocasión para manifestar, con motivo de la operación <strong>Goût de France</strong>, mi personal gratitud a la formación <strong>culinaria francesa</strong> precoz, ahora que de nuevo se habla de impartir la enseñanza del <strong>sabor</strong> y los <strong>alimentos</strong> en las escuelas. Hace muchos años, viví tres meses en Andorra efectuando prácticas y sustituciones en la emisora Radio des Valls de Andorra, de la cadena Europa 1. Ante la conveniencia de prepararme la <strong>comida</strong> en la pensión donde vivía, donde tenía derecho a <strong>cocinar</strong>, me guié por las recetas de un libro que se editó con éxito en 1963 (y del que creo que se han vendido desde entonces más de 3 millones de ejemplares) y compré por elemental. “<em>La Cuisine est un jeu d’enfants</em>”, de <strong>Michel Olivier</strong>, pionero de la televisión <strong>culinaria</strong> en Francia, es un somero compendio de unas 40 <strong>recetas</strong> que incluyen <strong>sopas</strong> y <strong>entremeses</strong>, <strong>huevos</strong> y <strong>pescado, carnes y aves, legumbres, salsas y postres</strong>. Más sencillas y asequibles no podían ser. Sólo he visto algo similar, en cuanto a facilidad y eficacia: el manual de <strong>recetas</strong> que creó hace doce años <a href="http://comerdeoficio.com/noticias/la-dialectica-las-preguntas-ferran-adria/" title="FERRAN ADRIA | BLOG DE COCINA" alt="FERRAN ADRIA | BLOG DE COCINA"><strong>Ferran Adrià</strong></a> para <strong>Caprabo</strong>. Creo que me las hice todas, entonces o después, las he compartido muchas veces; su técnica es primaria, pero da <strong>gusto</strong> cómo salen. Me siguen pareciendo didácticas y reproduzco un par de ellas, como un tributo al modo de <strong>cocinar</strong> francés. Con ese libro, aprendí a <strong>cocinar</strong>, a gozar del <strong>apetito</strong> y a contarlo.</p>
<p><a title="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" alt="LUIS CEPEDA | BLOG DE COCINA" href="http://comerdeoficio.com/blog-de-cocina/globalizacion-la-francesa/"><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-179" src="http://comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_2.jpg" alt="GLOBALIZACION A LA FRANCESA | BLOG DE COCINA" width="465" height="600" srcset="https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_2.jpg 465w, https://www.comerdeoficio.com/wp-content/uploads/2016/03/globalizacion_francesa_BLOG_DE_COCINA_2-233x300.jpg 233w" sizes="(max-width: 465px) 100vw, 465px" /></a></p>
<p>La entrada <a href="https://www.comerdeoficio.com/gastronomia/globalizacion-la-francesa/">Globalización a la francesa: GASTRONOMÍA</a> aparece primero en <a href="https://www.comerdeoficio.com">Comer de Oficio por Luis Cepeda</a>.</p>
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