Rate this post

Al borde de los Andes 20 parcelas biodinámicas aciertan con el paladar joven de Argentina y son primicia en Madrid

Sitio La estocada

Matías Michelini, enólogo argentino e impulsor del proyecto familiar Sitio La Estocada en el Valle de Uco, ha protagonizado una espléndida cena-maridaje en Vinology Madrid a propuesta de Pilar Oltra.

Coincidió su visita a Madrid con la II Muestra de los Vinos Argentinos 2026 y ha ocasionado una oportunidad para descubrir vinos de mínima intervención, viñedos de altura y una filosofía enológica en busca expresar la naturaleza sin artificios.

Matías Michelini durante la cena maridaje en Vinology Madrid

Matías Michelllini tiene una extraordinaria historia que contar. Su manera de entender la viticultura asocia curiosidad, experimento y un respeto reverencial por la naturaleza. Ha desarrollado durante años en Argentina una filosofía propia que en la actualidad encuentra su expresión más personal en Sitio La Estocada, su proyecto familiar de Gualtallary, en el Valle de Uco, próximo a Mendoza.

La cena maridaje celebrada en Vinology, el espacio dedicado a la cultura del vino que dirige la sumiller Pilar Oltra en el barrio de Chamberí, nos reservó una velada para escuchar, preguntar y descubrir. Tras de cada botella de Michelini, emerge un paisaje diferente y una modo personal de interpretarlo.

Matías Michelini, veinte parcelas al pie de los Andes

De ascendencia italiana y mallorquina, Matías Michelini ha encontrado en Argentina el lugar donde desarrollar una trayectoria marcada por el reto vitivinícola constante.

Su nombre está estrechamente vinculado a Gualtallary y al Valle de Uco, dos referencias fundamentales para comprender la evolución de los vinos argentinos contemporáneos.

En Sitio La Estocada, a unos 80 kilómetros de Mendoza, ha concebido un proyecto familiar que reúne 20 pequeñas parcelas destinadas a elaborar otros tantos vinos diferentes. Cada una responde a una selección de variedades, suelos y condiciones particulares. El objetivo no es lograr vinos idénticos, sino atender las diferencias que hacen singular a cada parcela y propicia cada variedad.

A más de 1.200 metros de altitud, las condiciones climáticas son exigentes. La montaña, la amplitud térmica y las cualidades del terreno condicionan producciones muy limitadas que, en algunas parcelas apenas proporcionan una cantidad mínima de botellas a causa de la baja producción que se exigen.

En cuanto a su desafío enológico con la altitud, Matías Michelini no se conforma con explorar el Valle de Uco. También le ha llevado hasta la provincia de Jujuy, en el noroeste argentino, asimismo colindante con la cordilleras chilena, donde experimenta con viñedos situados a unos 2.700 metros de altitud.

En sus cumbres aborda una viticultura en condiciones físicas y atmosféricas adversas, al borde del cataclismo, donde igualmente ha logrado preservar la identidad del paisaje y trasladarlo a la copa. Sus aportaciones insólitas nos reservan otra ocasión enológica memorable en su próxima visita.

Ecosistema biodinámico

La singularidad de Sitio La Estocada comienza mucho antes de entrar en la bodega.

El enfoque ecológico y ético de la agricultura de Michelini concibe la finca como organismo vivo y autosuficiente; un ecosistema gozoso donde conviven viñedos, huertas, plantas aromáticas y animales.

El territorio incorpora una interpretación de la constelación de Orión, con círculos de cultivo que reproducen la disposición de sus estrellas en el firmamento que se contempla en una noche despejada.

La biodinámica forma parte de su filosofía. Busca comprender los ciclos naturales y reducir las intervenciones en el viñedo, atento a las tablas solunares y su calendario.

Ovejas, vacas y caballos comparten espacio con los viñedos y espacios recreativos o de crianza, mientras las huertas y los cultivos aromáticos contribuyen a configurar un paisaje agrícola diverso.

La naturaleza no es aquí un elemento decorativo. Es parte esencial del proyecto. Y esa manera de entender el vino se traslada también a su elaboración.

La crianza del vino: ánforas, cemento y roble

Michelini utiliza ánforas de arcilla revestidas interiormente con cera de abeja, grandes huevos de cemento impermeabilizados por dentro y fudres o bacoys de roble, buscando que cada material acompañe la evolución del vino sin modificar su carácter.

Sitio La Estocada

La forma ovalada de los depósitos de arcilla o cemento favorece el movimiento lento del vino durante su crianza, un fenómeno espontáneo que favorece su evolución y regula su temperatura de acuerdo con la naturaleza que lo rodea.

Algunos de sus recipientes de cemento permanecen al aire libre durante el periodo de crianza, que se cifra en dos años, expuestos a las condiciones climatológicas de la proximidad andina, que es diversa y, durante el invierno austral, al revestimiento de las nevadas.

Se trata de modo de trabajar no desatendida, sino contemplada y anotada, pero ejercida  con la que la mínima intervención técnica, lo que se convierte en toda una declaración de principios.

Los vinos de Matías Michelini reivindican su origen

Matías Michelini durante la cena maridaje en Vinology Madrid

La trayectoria de Matías Michelini está ligada a la experimentación con variedades, técnicas de elaboración y recipientes poco convencionales.

Ha sido uno de los impulsores de los vinos naturales, la biodinámica, los vinos naranjas y la utilización de huevos de cemento en Argentina como elementos de crianza.

Su objetivo es elaborar vinos frescos, puros y con una identidad propia.

Su recompensa es la curiosidad y la satisfacción que sus elaboraciones están mereciendo en el ámbito de las jóvenes generaciones que se acercan al vino y la acogida profesional que la iniciativa biodinámica viene alcanzando desde 2020.

Se trata de la fecha en que se comenzaron a plantar los nuevos viñedos del predio Gualtallary –en el contexto de la pandemia–, que daban continuidad a proyectos previos mucho más antiguos y convencionales de la familia Michelini, como el Passionate Wine.

Los vinos más singulares de Matías Michelini

A la nueva etapa pertenecen destacadas referencias como su Malbec Michelini, cuya cosecha 2023 ya alcanzó 99 puntos Parker o el Agua de Roca Sauvignon Blanc, que nació originalmente bajo su sello Passionate Wine.

Se considera el vino blanco insignia de la filosofía de Matías Michelini. Proviene de las parcelas de San Pablo a gran altitud. Es un vino de culto en Argentina por su perfil salvaje, textura y extrema mineralidad, que literalmente recuerda a «chupar una piedra de arroyo», como dice Matías.

Entusiasma a los jóvenes paladares argentinos, un destino imperioso de los vinos de Michelini y ha despertado el interés de grandes profesionales del vino. Entre ellos, una autoridad vitivinícola del rango de Josep Roca, lo seleccionó con su marca Montesco Sauvignon Blanc –10º de volumen  alcohólico y otros tantos de acidez–, para acompañar distintos platos durante la histórica gira americana de los hermanos Roca.

Sitio La Estocada permite descubrir asimismo otras líneas de producción, como Camino de los Europeos, con Sauvignon Blanc, Pinot Noir y Cabernet Franc procedentes de viñedos seleccionados de Gualtallary y San Pablo.

A ellas se suman proyectos de recuperación de viñas viejas de Semillón, algunos desarrollados junto a su hija Paula Michelini. Se trata de pequeñas producciones que reivindican el valor de las variedades históricas y la elaboración artesanal.

Viajar al Valle de Uco desde Vinology

 

La visita de Michelini a Madrid ha generado uno de los episodios más especiales en Vinology.

Pilar Oltra reunió alrededor de la mesa una selección de vinos del enólogo argentino y una propuesta gastronómica concebida para acompañarlos.

Junto a Matías hemos catado seis vinos y conoció las historias y decisiones que hay detrás de cada uno de ellos, lo que nos acercó en directo a una de las iniciativas más fascinantes del vino argentino.

Seis vinos argentinos para una cena maridaje

La cena comenzó con piezas de Gambas rojas al ajillo y Esperando a los Bárbaros, un singular ensamblaje de Sauvignon Blanc y Semillón que trasmite poderío y delicadeza al tiempo.

Matías Michelini en Vinology

Después llegaron las Almejas a la marinera con el Torrontés Brutal, una combinación que permitió descubrir otra expresión de una de las variedades blancas más peculiares de Argentina.

El tartar de atún con mazamorra se acompañó con Vía Revolucionaria Criolla Grande, elaborado con uvas procedentes de viñas con 85 años de antigüedad.

Las mollejas de ternera a la brasa, crujientes y llenas de matices, encontraron su compañero en Montesco Agua de Roca, la joya de los blancos Michelini.

Y la entraña a la brasa, al más puro estilo argentino, se sirvió con Romain Malbec 2022 de La Cautiva, una referencia que permitió aproximarse al carácter de los tintos argentinos de Michelini, previa a los 99 puntos Parker.

Una sucesión de platos y vinos que puso de manifiesto la versatilidad gastronómica de sus elaboraciones.

Matías Michelini en Vinology

Pero, más allá de las armonías, Michelini dejó una reflexión que resume su manera de entender la relación entre cocina y vino:

«Quiero que mis vinos sean en la mesa compañeros del plato, no contrincantes», una frase que encierra toda una filosofía gastronómica más allá del maridaje por afinidad o contraste.

Lo que nos recuerda que el vino no ha de imponerse al plato ni la comida alterar lo que expresa la copa. Ambos deben encontrar su lugar y enriquecerse mutuamente.

Vinology, el vino contado por sus autores

Matías Michelini en Vinology

La cena con Matías Michelini representa plenamente la filosofía de Vinology, la iniciativa de Pilar Oltra en Madrid.

Nacida en Mendoza y afincada en España desde 2002, la sumiller y empresaria hispanoargentina fundó Vinology en 2010 con una idea clara: acercar la cultura del vino a través del conocimiento, la gastronomía y el contacto directo con sus protagonistas.

Su establecimiento de la calle Zurbano, en Chamberí, reúne una programación semanal de catas de vino, cenas maridaje y encuentros con grandes elaboradores nacionales e internacionales.

Por sus mesas han pasado recientemente nombres como Alejandro Vigil, Virna Borgogno, Nicolas Jaboulet, José Ramón Urtasun, Pedro Ruiz Aragonés o Telmo Rodríguez.

Cada encuentro permite descubrir una región, una variedad o una forma diferente de interpretar la viticultura.

Y, sobre todo, ofrece algo que no siempre resulta fácil encontrar: la posibilidad de conversar directamente con quienes elaboran los vinos durante una ocasión gastronómica.

Mucho más que un Wine bar

Vinology es también un espacio gastronómico donde el vino marca el ritmo de la experiencia.

Su propuesta permite disfrutar de una copa, compartir unas tapas, organizar una comida o una cena y descubrir nuevas referencias con el asesoramiento de su equipo de sumilleres.

Dispone de bar, un salón de degustación ante la vinoteca de la planta superior, un restaurante y un salón comedor donde se celebran las sesiones gastronómicas con autores de vinos.

La cocina apuesta por el producto de calidad y por elaboraciones que respetan y realzan el carácter de los vinos.

De hecho, una de sus particularidades es que la selección de vinos sirva como punto de partida para construir los menús.

A esta actividad se suman la organización de eventos privados y corporativos, las experiencias personalizadas, la tienda especializada y los viajes enológicos a bodegas de distintas regiones del mundo.

Vinology ofrece también la posibilidad de adquirir las referencias de su carta para llevar a casa, además de experiencias para regalar y selecciones mensuales de vinos realizadas por Pilar Oltra.

Una propuesta que convierte el establecimiento en mucho más que un Wine bar.

El carácter de un vino sin artificios

El proyecto de Matías Michelini, Sitio La Estocada representa una manera de entender el vino argentino que despierta especial interés entre quienes buscan elaboraciones singulares, producciones limitadas y proyectos con identidad propia.

Sus vinos comienzan a abrirse camino en España, acercando al público a una viticultura donde la altitud, el paisaje y la mínima intervención son protagonistas.

En Gualtallary, Michelini continúa explorando las posibilidades de un territorio que conoce profundamente y que todavía tiene mucho que contar.

Y en Madrid, espacios como Vinology permiten descubrir esas historias directamente de la mano de sus autores.

La cena organizada por Pilar Oltra fue una oportunidad de conocer el proyecto, catar sus vinos y comprender una filosofía que sitúa la naturaleza por delante de las modas.

Porque, como demostró Matías Michelini, hay vinos que se disfrutan en una copa y otros que, además, nos llevan de viaje hasta el lugar donde nacieron.

Vinology Madrid: información y reservas

Dirección: Calle de Zurbano, 13. Chamberí, 28010 Madrid.

Horario: Lunes, de 18:00 a 01:00 h. De martes a sábado, de 13:00 a 01:00 h.

Teléfono: +34 915 272 066.

Web: vinology.wine

Instagram: @vinology.wine

Experiencias: Catas de vino, cenas maridaje, encuentros con productores, eventos privados, tienda de vinos y viajes enológicos.